viernes, 9 de marzo de 2012

El Río Magdalena se vende a pedazos

Hoy mientras viajaba, en un recorrido en motocicleta, disfrutando del paisaje y el aire fresco por los valles de Paicol y Tesalia, me detuve para hacer tal vez la ultima fotografía de las riveras del Río Magdalena, antes que se inunden las tierras en pro del "progreso".  El canto de las aves armonizaba la belleza del paisaje mientras lentamente sacaba la cámara de mi mochila.

Pensar que esos paisajes de verde y dorado que inspiraron desde nuestros tatarabuelos hasta las generaciones actuales, con poemas, canciones, y versos como aquel que dice "Dios quiso poner su trono en una parte del mundo, y después de buscar mucho llegó a mi Huila querido" 

Imaginé que tal vez esos ancestros nunca creyeron que la herencia que habían labrado con tanto esfuerzo para sus hijos y generaciones postrimeras fuera arrebatada por manos extranjeras, y esos atardeceres entre arroceras y cañaverales nunca más se volverían a ver.

Porqué me obligan a ver coas que nunca quise ver, porque tenemos que hacer venias a  empresas extranjeras que destruyen nuestros ecosistemas, y cuando alguien quiere reclamar y sentar su voz de protesta le responden con fuerza y armas.

Es triste pensar que el gobierno es incapaz de generar empleos en Colombia, y por tanto abre las puertas del país para regalar los recursos, y que de esas migajas que caen de las mesas de las multinacionales, coma por un tiempo el pueblo hambriento, por eso muchos obreros y empresas de la región cierran su boca, y tratan de ignorar que están destruyendo su propia tierra con tal de lograr algo de la bonanza temporal.

Porqué no aprendemos de los errores del pasado, o es que acaso nos hemos beneficiado mucho de Betania?
cuantas tierras se inundaron en esa mega-obra y cuanto recibimos en contra prestación?
de no ser por las empresas piscicolas hubiese sido el desastre más grande a cambio de nada.

Hace falta que los honorables políticos se informen un poco más, y sepan que a nivel internacional los países ricos están comprando las tierras de los más pobres para cultivar su propio sustento, pues las tierras de cultivo se están acabando, y los que aún las tenemos nos las dejamos arrebatar por gobiernos Neo-liberales que no les importa sino sus propios intereses.

Hay que decirles a los políticos que lean también artículos  a cerca del agua potable, y la escasa agua dulce que hay en el planeta, pues muchos de los lagos naturales se están secando por el uso indiscriminado de las grandes empresas en el afán de regar sus cultivos para producir materias primas como el algodón.

Fueron miles de hectáreas las que se inundaron en el proyecto de Betania, sumadas a estas llegarán las de la represa de el Quimbo, y se sabe que hay otro proyecto aguas arriba del río Magdalena, si accedemos a ello con la cabeza abajo y el letargo que hemos mantenido hasta ahora sin tomar conciencia de lo que está pasando, veremos como  se apoderan de un río por el que nuestros viejos se sentían orgullosos.

Hace falta que los jóvenes tomen su posición en la defensa de los recursos, pues en ultimas el problema le está quedando a las generaciones futuras.
me duele ver que mientras en otros países añoran un sorbo de agua fresca y limpia para calmar su sed, nosotros la embarramos al paso de las famosas locomotoras del progreso.

Despertemos del letargo, y hagamos saber que es el pueblo el soberano, no el gobierno turno, pues en política los gobiernos pasan, pero el daño que hacen por lo general es irreversible.

Nunca me he opuesto al los grandes proyectos del país, pero cuando son del país, en beneficio del país, no cuando se beneficia el bolsillo de las multinacionales.

El caso más típico es el de la infraestructura, el pasado invierno nos mostró que realmente el país no tiene vías sino trochas, y las ganancias del petroleo donde están?

Es una vergüenza comparar los tramos de la vía Panamericana que corresponden a Colombia, aún con las de Ecuador, que realmente son una autopista y nos llevan 80 años de ventaja.  Entonces de cual progreso hablan los gobiernos, pues desde pequeño he escuchado a los políticos decir lo mismo y esto sigue igual.  Crecí escuchando a Belisario Betancourt, y hoy sigo escuchando la misma bazofia sin que se vea una luz.

Todos los días siento terribles ganas de trasbocar mientras leo periódicos y veo que todos quieren devorar el erario público, desde los honorables senadores, hasta los contratistas trasnsfugas que quieren llenar sus bolsillos con dineros que no les pertenecen...pero eso no solo pasa solamente en las altas esferas pues ocurre desde el líder de barrio que al ser más "vivo" se queda con las ayudas


Esa cultura terrible y oscura de querer obtener ventaja sobre los demás de manera ruin y avara, es la que nos está llevando al precipicio.   Ojalá despertemos del letargo y pensemos en sociedad, de manera colectiva, en el departamento, en el país y no como ruedas sueltas que en cada vuelta abrimos más la brecha de las clases sociales.

Tenemos que aprender a defender nuestros derechos, dejar de ser arrodillados, con la mente en alto, porque los únicos que suplican mientras los maltratan son los masoquistas.

Animo y ya es hora de despertar.